Está pibita me enseñó
Está pibita que hoy soy, me enseñó tanto. Que hoy puede abrazar a la de ayer, y la comprende todos los días un poco más, sin culpas, con más amor, con aprendizaje. Tomando todo como parte del camino. Todo como un trampolín, para seguir siempre creciendo. Siempre un poco más. Me enseño que puedo con mucho más de lo que pienso, y que aún así, es muy sanador pedir ayuda. Que puedo, que no es malo. Y que se siente bien.
Me enseñó a pedirme disculpas por no poder, como quise que sea tantas cosas. Me enseñó no solo a entender, sino, que más que nada, a poner en práctica qué todo, todo empieza por mí. Cómo por ejemplo, hablarme lindo. A confiar tanto tanto en mí. A escucharme. A darme bola en lo que siento, en la manera que vibro. A qué no hace falta que el de al lado me valide lo que siento, para que eso este bien. A tenerme paciencia, que no está mal querer que me devuelvan un poco de la que doy. Y que no merezco a nadie que no me la tenga. A abrazar muy fuerte a la que fui, a la chiquita, a la grande, a la que lloro, a la que tuvo miedo. Y confiar en que hoy, no hay nada a qué temer. Porque me tengo a mí más que nunca, y cuando así es, más cerca puedo estar de los que quiero ♥️ cuando más clara, más sincera soy conmigo lo soy con el resto. Y eso me hace disfrutar todo más al máximo.
Lauluciano
Comentarios
Publicar un comentario