Quédate tranquilo.. Que si algo de lo que haces o decís Percibo yo que me lástima. Puede que ni sea así, lo que me pase a mí con lo que vos das, es más tema mío que tuyo. Asique quédate tranquilo.. No, no te voy a putear. Ni bien te des vuelta. Puede que llore. Si, un montón. Para andar más liviana. Para ver todo con más claridad. Y si tengo bronca, llorare un poco más. Porque yo decido con que emoción quedarme, y esa no la quiero. No me suma. No la elijo. La tránsito, la lloro. Y empezaré a escribir. A disparar. A disparar emociones. Para que no me duela nada. O solo darle lugar a que duela con ganas. Y cuando vayas y hagas ruido con la puerta para resaltar que te fuiste, que el que se enojo fuiste vos , no voy a escribir " sos un tarado" puede que lo seas. Pero quizás es solo una percepción mía. Más bien voy a escribir algo como .. " No todos vemos lo mismo. Ni al mismo tiempo. No es cuestión de maldad. Es una cuestión ...
Uno es afortunado por quien tiene alrededor, no por lo que tiene. Y cuando las patas de la mesa estén rotas, y no tengas fuerzas de mantener nada en su lugar, aferrate, a los que te hacen bien, creo que es la única manera de atravesar cualquier viento. Dejarse querer(con lo que eso cuesta) abrazarse a personas, abrazarse a situaciones, a momentos y ya
Cuánto más rápido nos demos cuenta que siempre … todo comienza y continua mirando para adentro, más corto será el camino de vuelta cuando nos salgamos de foco, de nuestros objetivos. De uno mismo. Pero perderse, hay que perderse. Para algo está el camino y este mismo, no se hace, si no andamos por ahí. Y nada descubrimos si no nos preguntamos nada. Si no nos animamos a sacar el cuadernito, y escribir nuevas preguntas. Y puede que cuánto más nos cuestionemos.. Más y más nos perdemos. En esa pérdida, esta toda nuestra ganancia. Es que es cuando más y más nos perdemos, es cuando más, y más nos encontramos. Por eso da tanto miedo cuestionarnos. Si preguntamos, si dudamos .. corremos el riesgo de darnos cuenta de cosas que estaban ahí pero que quietas eran más bonitas. Quizás no nos gusten quizás una vez que nos cuestionemos no podamos más hacernos los ciegos. Ya no seamos más los mismos. Y toca pegar el volantazo. O hondar más ...
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