Entradas

Los grises aburren, dame claridad.

Me agarraste en un momento de simpatía. Te sonrió, pero mas me sonrió a mi. Estoy como un poco egoísta vio. No lo tomes personal. Se trata de mi, y me encanta. Cuando uno siente que estuvo perdido, al remontar vuelo, ahí no te para nadie. No hay mejor voz que la que viene de adentro. La cabeza vuela, los dedos escriben. Se siente bien. Todo es aprendizaje. Ya no doy vueltas, salvo las que yo quiera y elija dar. Depende que tan divertido sea. Hoy, mas bien, la ventana queda abierta, prefiero claridad. Los grises me aburren.

Cada quien se cura como puede.

Te ame, te ame un montón. Vos duda todo lo que quieras. Decime lo que quieras. No te lo voy a decir, pero me lo susurro   a mí misma. Y es un golazo, ya no me duele. Conozco tanto tu manera. Que todas las piedras que me tiras queriéndome hacer sentir la peor del mundo Creo que ya son mis amigas, ya me las adueñe. Y aprendí, aprendí un montón. A comprender el porque llegaban a mí, también. Porque nadie más que yo misma se los permití.   Pero por suerte, aprendí. Vengan, pasen y sigan de largo. Ya no son para mí, ya no me hago cargo de eso. De tus sin fin de bombardeos   psicológicos,   al gran estilo de manotazo de ahogado. Son tuyos, o de quien se haga cargo. Pero yo ya no. No me sirven, y entendí, que todo eso que me decías y decís, no es más que una percepción tuya de mi, con lo cual es tuya. No es mía, ni es lo que soy. Si a vos te sirve andar tirando bombitas, si es tu manera de sanar. Cada quien se cura como puede. Y esta bi...

Luz artifcial

Qué bueno. Qué bueno verme en la   vereda de enfrente. Cuanta energía perdida. Que desgaste. Me siento respirar y   que bueno, que bien se siente haberme ido de ahí. Como dolió. Pero qué sanador fue y es. No es que tenga la divina verdad, pero que desgaste vivir como vivís. Si tan solo pudieras sacarte esa inmensa capa que tenes llena de grises. Te llenas de luz artificial. Ahora lo entiendo todo. Y si, con el diario del lunes, somos todos inteligentes emocionales. Domingo 27 de Octubre 2019

Cuando es mi turno no quiero.

Y cuando empiezo a acomodarme en mi desastre. En ese lio, de ser mi dueña.  Cuando me ordenó un poco y me hago amiga de mis miedos. Algo me recuerda que mientras yo me acomodo, y empiezo a ver todo más tranquilo. Vos quizás te estarás acomodando en otro lado, en otros brazos. Y de nuevo ese maldito no se que. Esa maldita costumbre de los humanos de querer quedarnos con todo. Hasta con aquello que sabemos que ya no va con nosotros. Que no, pero me muero, si vos si, con alguien.. Que ese alguien no sea yo. Aun así, cuando me toca ser a mi ese ser, no quiero ser, ni puedo. Julio 2019

Corta.

Los chicos, la hacen corta. Me duele, me molesta, me enoja y te lo digo como me sale. Sino me entendiste, me tiro al piso y te hago un berrinche de a aquellos, pero bien de esos fuertes para que entiendas, que quiero un abrazo. Para que te des cuenta, que ya no va más. Que los grises a cualquiera le hacen mal. Que por uno de los dos caminos, hay que escoger. Para ellos, es así. Le preguntas algo, y te van a decir lo que tiene presencia en su vida, lo demás es pura decoración. La presencia tiene peso, lo demás se vuela como una hoja. Y el otoño está lleno de esas. Pero los grandes somos más bludos.  Nos creemos que somos más inteligentes, pero te juro que no es así. Creemos que porque tenemos palabra más fluida, que tenemos mayor hilo de conversación, nos la sabemos todas . Y no hacemos más que marearnos en mil y un palabras que no terminan siendo nada. Ellos en cambio, te la hacen corta. "No se como decirte que me duele. Pero no me despegó de vos, entérate que me due...

Perder para poder sumar.

Que se gana. Que se pierde. Da por seguro que la lista de lo que se pierde puede ser inmensa, si, porque es lo conocido. Lo conocido te lo sabes de Memoria. Lo enumeras una y mil veces. No solo lo conoces sino también sabes las sensaciones que estas costumbres, cosas, personas te hacen sentir. Y ganar, es incierto.  No llegas a contarlo con los dedos de la mano, porque no sabes y eso es lo que mata y desespera, no saber. Esa manía de querer todo controlado. Todo bajo control. Todo ahí pensado. Se venga la tormenta que se venga uno ya sabe. Cuando uno gana.. No sabe que esta ganando. Nadie suma sin restar y eso es lo más complicado. Queremos todo. Aún si ese todo nos parte en pedacitos. Aunque no nos haga bien, aunque saque una versión nuestra que no nos gusta, en la que no nos reconocemos o al menos no queremos ser eso que vemos en el espejo. Y así vamos. Queremos todo, con tal de no perder nada, de no sentirnos raro ante lo diferente que veníamos viendo. Nos abrazamos...

Gracias por ser conmigo.

Puedo imaginarte. Te conozco hasta con los ojos cerrados. Te imagino mirando de reojo. Miradas cómplices. Como siempre, como ayer.  Ese ayer que aunque fue tan mentira te gustó. Y es que seguramente en toda mentira haya un poco de verdad. La verdad es que aunque no me guste admitirlo, y no tengas el primer lugar en mi vida, como solíamos saber que así era. Tengo admitir. Ya estamos grandes. Sos como una casa, a la que siempre uno volvería al menos por un Abrazo. Un abrazo de lo conocido. Donde algo de historia hay. Donde siempre te voy a querer aunque seas un jodido. Y ya no te siga. Sonrió porque sos lo conocido, que uno podría sentarse siempre a hablar de lo rotos que estamos. Hoy leo todo lo que escribí durante años, y te encuentro en todo. Me río. Estaba loca. Pero sabía poner en palabras todo lo que sentía. Sin miedo a que suene fuerte o exagerada. Es que a esa edad uno habla sin pelos en la lengua. Apenas comenzamos a ver la vida y la escribía de la única mane...